Mi Finca Resiliente · Cartilla Climática Comunitaria
Es la cartilla de tu finca en el móvil. Lo que antes anotabas a lápiz en el cuaderno, aquí lo registras una vez y queda guardado para siempre en la nube del proyecto: nadie lo pierde, ni aunque se moje o se acabe el cuaderno.
El equipo técnico puede ver esos datos para acompañarte, y tú puedes consultarlos cuando quieras.
Al abrir la app lo primero que ves es la pregunta del día: ¿Llovió hoy en tu finca?, con dos botones grandes.
Si el día ya está anotado, la pantalla te lo dice («Hoy ya está anotado») y te deja cambiarlo o borrarlo para empezar de nuevo: si contestaste por error, no pasa nada. Debajo, en «Cuando puedas», aparece lo que lleva tiempo sin tocarse.
Todo lo demás está en la pestaña 📔 Cartilla de la barra de abajo: un botón por cada parte de la cartilla, tu Excel, tus archivos, el croquis y la medición de la finca. Se ven así:
Abajo del todo hay una barra fija con los cuatro sitios a los que se va todos los días: 🏡 Inicio, 🌦️ Registrar (abre directamente el día de hoy), 🗺️ Mapa y ❓ Ayuda. Está siempre ahí, en cualquier pantalla.
Arriba, el botón ☰ Menú guarda lo que se usa de vez en cuando: el tema, las novedades, los avisos, esta guía y salir. Ahí están también dos ajustes que conviene conocer:
Toca el que necesites. Arriba de cada pantalla verás su nombre en la banda verde:
En el inicio se ven los cuatro que se usan casi a diario; los demás (calendario, compromisos, banco de plagas, alertas…) aparecen al tocar «Ver todo».
Los formularios largos van por páginas: rellena una, pulsa Siguiente → y al final Guardar. Los círculos de arriba te dicen en qué página estás.
En la pantalla de inicio, cada parte lleva una franja de color y una palabra que dicen cómo va: Al día (verde), Te toca (naranja) o Sin empezar (gris), con la fecha de la última vez que la usaste.
Cuando guardas algo, la pantalla entera te lo confirma un segundo y el teléfono vibra. Si ves esa pantalla verde, ya está guardado: no hace falta volver a darle.
En cada campo de texto tienes tres formas de responder. Usa la que te resulte más cómoda:
La primera vez el móvil te pedirá permiso para usar el micrófono: hay que aceptar. Si te equivocas al dictar, borra el texto y vuelve a empezar.
📷 Tomar foto abre la cámara ahí mismo. 📎 Subir archivos coge fotos que ya tengas en el móvil. Puedes añadir varias; si te equivocas, toca la ✕ de la esquina de la foto.
En Datos de mi finca hay una hoja para dibujar el croquis con el dedo. Cada color es un elemento: cultivos, bosque, quebradas, agua, reservorios y viveros (los mismos colores de la cartilla de papel). Con 📍 Poner iconos colocas bosque, viveros, reservorios, zanjas, cacao, café, bambusal… tocando el croquis (y se quitan tocándolos otra vez). Si prefieres dibujarlo en papel, hazle una foto y súbela.
El botón 🗺️ Mi finca de la pantalla de inicio abre ese mismo croquis cuando quieras, con lo que ya tenías dibujado, para cambiarlo si la finca cambia: dibujar, poner iconos, deshacer o borrar. También puedes 🖼️ cargar un mapa o una foto (PNG, JPG…) y pintar y colocar iconos encima.
Todo lo que envías lo puedes volver a ver desde el botón 📁 Mis archivos.
El teléfono puede levantar el contorno de tu parcela y decirte cuántas hectáreas tienes de verdad. No es un cálculo aproximado: el mismo satélite que usa el mapa del celular va marcando por dónde pasas.
Con esa medida puedes:
En la pantalla de inicio, toca el botón:
También está dentro de Datos de mi finca, junto a las ubicaciones, y en Mi resumen. Arriba verás tres botones para elegir cómo quieres medir:
Es la forma más exacta, y la mejor cuando la finca tiene bordes curvos, quebradas o linderos que no son rectos.
Mientras caminas, la pantalla se queda encendida a propósito, para que el celular no corte la medición. Al terminar se apaga sola como siempre.
La mejor opción si tu finca es de lados rectos (un cuadrado, un rectángulo, un terreno de cinco esquinas). Gasta mucha menos batería y suele salir igual de bien.
Para cuando no puedes caminar la parcela: está al otro lado del río, el lindero pasa por monte cerrado, o simplemente quieres una medida rápida. Es la menos exacta de las tres.
Este modo necesita ver el mapa, así que conviene hacerlo donde haya internet (en casa o en la oficina técnica) y no en medio del campo.
Mientras mides, arriba van cambiando cuatro datos:
| Verde (10 m o menos) | Señal buena. Mide con confianza. | |
| Naranja (de 10 a 25 m) | Se puede medir, pero la superficie saldrá algo movida. Si puedes, espera un poco más. | |
| Rojo (más de 25 m) | Señal mala. La app no guarda esos puntos: sal a un claro y espera a que baje. |
La app también tira los saltos raros: si el GPS te coloca de repente a medio kilómetro, ese punto no entra. No tienes que hacer nada, se descarta solo.
Cuando el dibujo del mapa se parezca a tu finca, toca Guardar el perímetro. A partir de ahí:
| No aparece la precisión | El celular todavía busca satélites, o no diste permiso de ubicación. Sal a cielo abierto y espera; si sigue igual, revisa los permisos de la app en el celular. |
| Dice «esperando mejor señal» | La precisión está en rojo. Aléjate de paredes, techos y árboles altos y espera un minuto. |
| Las hectáreas no cuadran | Comprueba que caminaste todo el borde y que no te dejaste ninguna esquina. Si mediste marcando esquinas, mira que las hayas puesto en orden. |
| Se cortó a medias | Vuelve a entrar: los puntos que ya habías guardado siguen ahí. Puedes seguir desde donde estabas. |
No hace falta internet para medir. El GPS funciona sin cobertura y lo que midas se queda en el celular hasta que vuelva la señal, igual que el resto de registros.
La app funciona sin señal. Registra igual: lo que envíes se guarda en tu móvil y se manda solo cuando vuelva el internet. Mientras haya algo pendiente verás arriba un aviso como ⏳ 2 por enviar.
Si cierras la app a medio rellenar un formulario largo, al volver te ofrece recuperar lo escrito. Las fotos y los audios sí hay que volver a añadirlos.
No borres la app del móvil si tienes registros pendientes de enviar: se irían con ella.
En ⚠️ Alertas climáticas ves el pronóstico de los próximos días para tu zona y los avisos que salen de tus propios registros (por ejemplo, si llevas muchos días sin lluvia).
Para que te lleguen al móvil aunque la app esté cerrada, pulsa el botón 🔔 de la barra de arriba y acepta los avisos.
En 🗺️ Mapa comunitario ves las fincas de la comunidad, sus datos de lluvia y dónde se han visto plagas. Nunca se comparten teléfonos ni correos.
Así la abres desde un icono, como cualquier otra app, y funciona a pantalla completa.
Aparecerá un icono verde con el fruto de cacao y el nombre Mi finca.
Si entraste con tu enlace personal, guárdalo: al abrirlo entras sin escribir la contraseña. Si dejas de usarlo durante meses caduca; pide uno nuevo al equipo técnico.
En tu cartilla están los datos de tu finca y tu ubicación. Dos cosas sencillas para que no los toque quien no debe:
En ☰ Menú → 🔒 PIN de entrada puedes poner cuatro números que se piden al abrir la app. Sirve sobre todo si el teléfono se comparte en la casa o si se pierde.
El PIN es como el candado de la puerta, no una caja fuerte: frena a quien coja el teléfono de pasada. Si el móvil se pierde de verdad, avisa al equipo técnico para que cambie tu enlace.
El enlace que te dieron para instalar la app funciona en un solo teléfono: el primero que lo usa. Si alguien lo reenvía por WhatsApp, a esa persona ya no le sirve.
La primera vez que entras, la app te cuenta qué guarda de ti, para qué, quién lo ve y dónde está, y te pide que lo aceptes. Es tu derecho saberlo (Ley Orgánica de Protección de Datos Personales de Ecuador), y lo puedes volver a leer cuando quieras en ☰ Menú → 🔐 Mis datos.
Nada de esto se vende ni se cede a nadie fuera del proyecto. Los datos sirven para acompañar a tu finca y a las de tu comunidad frente al clima.
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